Trabajo inclusivo

¿Por qué?

El trabajo dignifica a la persona porque la hace sentir capaz, útil, necesaria, autosuficiente y perteneciente a una sociedad económica.

Ganar algo por tu propio esfuerzo, sin que nadie te regale nada, es una parte muy importante del proceso de realización personal y necesario para una sana autoestima.

¿Qué es trabajo inclusivo? ¿Por qué ahora?

El trabajo inclusivo consiste en los servicios y las acciones necesarias y personalizadas, para que la persona con discapacidad o con dificultades pueda acceder, mantenerse y promocionarse en una empresa dentro del mercado de trabajo, con el apoyo de profesionales y otros tipos de apoyos.

Estas personas con dificultades especiales, son las que necesitan un apoyo continuado,(ya sea de forma puntual o con cierta regularidad) para garantizar la continuidad y promoción del trabajador.

Aunque continuamente pensemos que la sociedad no avanza en la inclusión que cada vez es más individualista, que es más insensible a nuestra problemática, que nuestro colectivo es invisible y muchos más qués…

Trabajos de colectivos y asociaciones como la nuestra, están visibilizando una realidad cada vez más evidente. Nuestra sociedad está dispuesta a pagar más por productos y/o servicios que defienden y apoyan de manera activa los valores que esta sociedad defiende. Por eso hoy más que nunca los principios, como el consumo de cercanía, la ecología o la salud priman sobre el precio en muchos de los casos.

¿Cuál es la realidad actual?

Sigue en vigor la reserva del 2% del empleo a personas con diversidad funcional, tanto en función pública, empresa pública o privada con plantilla superior a 50 trabajadores y trabajadoras.

Líneas de subvenciones tanto estatales como autonómicas, a la creación de puestos de trabajo con apoyo.

Según estadísticas oficiales, el 35% de las personas con discapacidad trabajan, frente al 78% de las personas sin discapacidad. En el caso de las personas con diversidad funcional, las estadísticas parecen una broma, porque las variables que se analizan no corresponden con la realidad de este colectivo.

¿Qué porcentaje de personas con discapacidad, en especial las superiores al 45% están en situación de desempleo en el correspondiente censo?

¿Se consideran trabajadores y trabajadoras a las personas que lo hacen en centros ocupacionales?

¿Cuantas personas con discapacidad psíquica vemos trabajando en nuestro día a día?

Podríamos afirmar sin temor a equivocarnos que el trabajo remunerado en personas de este colectivo es residual, y como afirman Organismos Oficiales está muy muy muy lejos de situarse en niveles aceptables en la sociedad actual.

Las líneas de subvenciones públicas se quedan en muchos ejercicios sin otorgar por falta de iniciativas. Se constata voluntad política de fomentar trabajo con apoyo, … pero se están otorgando subvenciones a programas presentados por organizaciones que actúan como meras oficinas de colocación. Podemos citar programas que gestionan por ejemplo ONCE, COCEMFE, CRUZ ROJA etc., que hasta la fecha no están obteniendo resultados significativos, a pesar de las ventajas fiscales y de rebajas en cotizaciones a la seguridad social, y no lo olvidemos obligatoriedad por ley, según ya hemos indicado, con que se incentiva a las empresas y entidades empleadoras.

  • ¿Cuantas personas con discapacidad conocemos que estén cobrando una pensión por jubilación?
  • ¿Conocemos que podrían tener derecho a pensión por jubilación cotizando 15 años?
  • ¿Somos conscientes que las personas que necesitan apoyo en su etapa educativa, necesitan apoyo en su etapa laboral y necesitarán apoyo en su etapa madura?
  • ¿Peleamos por una sociedad inclusiva y olvidamos que la inclusión social necesita de independencia económica?

En resumen, la triste realidad es que las personas con diversidad funcional, en especial aquellas que presentan grados de discapacidad superiores al 45% y mayores de 21 años, o están en casa o en centros de día y/o ocupacionales dependientes de forma directa o indirecta de las Administraciones.

Dependientes sí y en doble medida, ya que lo son por sus características personales y porque dependen de la mayor o menor voluntad de los gestores públicos, de los presupuestos, de la gestión de las sucesivas crisis y de muchas otras situaciones ajenas a su derecho.
En cualquier caso,

APARTADOS DE LA SOCIEDAD. INVISIBLES.

¿Qué podemos hacer como asociación?

Ya hemos afirmado que el trabajo, como la educación es un DERECHO. ¿Los derechos se ejercen? Pues si la respuesta es sí, debemos estar también en ejercer el derecho al trabajo.

Abrimos dos líneas de trabajo que denominaremos:

  1. Menos difícil
  2. Más difícil.

Tanto la A como la B las consideraremos no imposibles, si las consideramos imposibles, apagamos y nos vamos a otras líneas.

 

Menos difícil

Al igual que con la Educación, nos convertiremos en defensores activos y a ultranza del derecho al trabajo, asesoraremos, intermediaremos con profesionales, etc. Como ahora, estaremos con las familias. Ya sabemos cómo podemos ayudar, ayudaremos. Pero… no será suficiente.

Si otras asociaciones se han convertido en “oficinas de colocación”, ¿nosotros por qué no? Podemos hacerlo mejor porque conocemos a nuestros asociados, son nuestras hijas e hijos y defendemos que todos y todas pueden trabajar. Deberemos apoyarnos en profesionales, para conocer cuáles son las aptitudes que pueden presentar y en qué tipo de trabajo pueden sentirse útiles. Buscar personas que reúnan los requisitos para convertirse, cuando sea necesario, en apoyos en los trabajos. Podemos empezar solos o con otras asociaciones que ya tiene experiencia, pero manteniendo nuestra personalidad y la capacidad de decisión. Recordemos que existe una asociación estatal que como fin tiene fomentar el trabajo con apoyo, y que como hemos dicho otras asociaciones, ONGs, etc. ya tienen programas en esta línea.

http://www.empleoconapoyo.org/aese/
https://www.fundaciononce.es/es/pagina/empleo-y-formacion

En este punto, debemos hacer hincapié en lo mencionado anteriormente. El porcentaje de éxito en esta opción, es hasta la fecha muy bajo. Sin pretenderlo, es segregador dado que está enfocado a las demandas del mercado laboral, y éste limita extraordinariamente el acceso a personas con alto grado de discapacidad.

Analizando lo expuesto, tenemos necesidad y seguramente obligación de ir más allá y estudiar alternativas, aquí viene lo muy difícil, que no imposible, arriesgado que no suicida. Claramente la piedra en el camino del trabajo de nuestro colectivo, es la falta de eficiencia que, a pesar de ayudas, subvenciones etc., el empresario todavía ve en el trabajo a desarrollar por nuestros hijos. A quitar esa piedra se le tendrá que llamar autoempleo.

 

Más difícil

Ya hemos justificado con anterioridad la necesidad de estudiar esta opción, no está de más incidir en la definición de autoempleo.

“El autoempleo es la actividad de una persona que trabaje para ella misma de forma directa en unidades económicas (un comercio, un oficio o un negocio) de su propiedad, que las dirige, gestiona y que obtiene ingresos de las mismas. Es una alternativa al mercado laboral cuando quien necesitando empleo no le es posible o no desea encontrar un empleador. En este caso se convierte en emprendedor. El autoempleado crea su propio puesto de trabajo (empleado), utilizando su ingenio, su capital y su esfuerzo para generar oferta de trabajo, y a medida que pase de ser un emprendedor a ser un empresario, con el tiempo puede convertirse en un generador de empleo (empleador) para más personas “

Wikipedia

En nuestro caso, debemos añadir su propio puesto de trabajo, adaptado a sus características, a sus necesidades, y a sus expectativas. No es objeto de este texto el profundizar en el desarrollo de esta propuesta y de cómo, en su caso ejecutarla, ya que, insistiendo en lo dicho, la opción es arriesgada no suicida, muy difícil no imposible, pero necesitada de consenso total. Pretendemos ponerla en el horno y que se aporten ingredientes y trabajo, mucho trabajo hasta que, si acertamos, quede lista.

Nos permitimos eso sí ”Abrir el melón del debate“ exponiendo unos principios, que parafraseando a Groucho Marx, si no gustan podemos tener otros. Nuestra asociación no tiene ánimo de lucro, no debe realizar actividades económicas. Debería actuar como incubadora de proyectos, asesoramiento, apadrinamiento y coordinación de iniciativas que siempre deberán estar en consonancia con el objetivo de la asociación. Diversidad, Sociedad Inclusiva. Si se utiliza SU nombre, debe asegurarse que se utilice bien y en beneficio de SUS asociadas y asociados.

Los proyectos deben ser solidarios ENTRE ellos, territorializados y exentos de competencia ENTRE ellos. Se deberían estudiar medidas de ayuda y compensación para que todos puedan desarrollarse en condiciones. Profesionalizados, ya que las madres y padres debemos vigilar y tomar decisiones no ejecutarlas porque somos madres y padres, y eso queremos seguir siendo.

Ya hemos mencionado, que tanto el Gobierno Central, como los Autonómicos tienen líneas de apoyo que se ajustan a nuestro objetivo. No podemos ser ilusos y pensar que se pueden realizar proyectos como el que nos ocupa sin riesgo económico. Asumido este riesgo, existen como también ya se ha dicho, formulas y ayudas para minimizarlo hasta convertirlo en perfectamente asumible. Hasta ahora por ser madres y padres, ”con características especiales“ hemos asumido muchos riesgos económicos que han podido marcar nuestra vida, seguramente sin ser muy conscientes.

Debemos ser prácticos y humildes, posiblemente sería un error iniciar proyectos con la pretensión de generar riqueza, recordemos los primeros párrafos de este trabajo, creer en nuestros hijos para que se vean capaces, útiles, necesarios, autosuficientes y pertenecientes a una sociedad económica. El significado que podemos darle a lo dicho, es que los sueldos, y la rentabilidad a obtener, aun considerando que son y serán importantes, deben estar en segundo plano, esto en términos económicos no es una debilidad es una fortaleza, y nos hará más competitivos.

En el apartado de las remuneraciones, se deberán estudiar fórmulas, y en su caso limitaciones, que permitan salvaguardar, si interesa, los beneficios fiscales que en la actualidad tienen las familias con personas a cargo. A título de ejemplo, salvo error, las familias pueden mantener estas deducciones si el hijo no tiene ingresos propios superiores a 8.000,- euros anuales.

No debemos olvidar que cotizar a la Seguridad Social con ingresos propios, permitirá afrontar a nuestras hijas e hijos su futuro con más garantías de independencia. La ecuación podría ser

> Independencia Económica >= Vida Independiente

Ahora viene lo difícil dentro de lo más difícil.

¿Qué modelo de autoempleo podemos proponer?

Insistimos que el objetivo prioritario debe ser crear empleo. (“Punto”). La mayor o menor rentabilidad, calidad del empleo etc. tiene que ser además del “Punto”. Por descarte de otras opciones como fabricación, prestación de servicios u otras muchas susceptible de analizar, nos inclinamos por la comercialización, en base a las fortalezas que enumeramos, y que como somos un colectivo optimista, decimos que hay otras que hemos olvidado detallar.

Donde hay una persona hay necesidades. Comerciar significa intermediar en las necesidades de las personas por muy cambiantes que éstas sean. La comercialización siempre es elástica, se vende mucho se compra mucho, poco pues poco, infraestructura adaptable a crecimiento o decrecimiento en la cifra de negocio. Aunque sea cierto que “para gustos los colores”, en todos los territorios hay gustos y por lo tanto colores. Cualquier cosa, objeto, alimento, prenda, etc., incluso sueños o ideas pueden ser comercializados.

Ya se ha dicho que poseemos una “marca” potente y que define perfectamente nuestro objetivo, convenzámonos, también lo es cada día el de más ciudadanos.

En contraposición a otras opciones, la inversión inicial puede reducirse mucho, y ésta puede ser en su totalidad, incluyendo sondeo de mercado y apertura del mismo, y a priori, subvencionable en mayor o menor porcentaje.

La comercialización exige distribución, ésta se puede dejar en manos de terceros, o en manos propias. En manos propias puede crear muchos puestos de trabajo en todos los niveles de capacitación, desde la gestión de comercialización por e-commerce, gestión directa con clientes, gestión de almacén, … hasta el propio reparto. Todos los trabajos son perfectamente realizables con apoyo.

En este punto, a expensas de análisis de otras opciones, nos deberíamos decantar por comercializar productos que se puedan asociar a primeras necesidades, no perecederos, de consumo global, no conocidos por sus marcas concretas. Almacenables fácilmente sin excesivas medidas de higiene, seguridad ni sanitarias. Con mucho consumo, tanto colectivamente como de forma individual en domicilio, poco cíclicos, que visualmente se puedan asociar a nuestra imagen y a nuestro fin. Que la diferencia de precio sea perfectamente asumible, y dado nuestro objetivo prioritario, seguramente lo más importante, que tengan mucha rotación. Que las ventas y la atención al cliente se puedan realizar fácilmente mediante www y app. ¡¡Que no cunda el pánico!!, hay muchos.

A título de ejemplo, mono-dosis de café, de té, de azúcar, de aceite, de vinagre, de dulces, cucharillas, servilletas, … pensando salen tropecientos.
Es una evidencia que el consumo fuera del hogar se dispara año tras año en todo el mundo, en España también.

https://revistamundovending.com/sector/el-gasto-de-consumo-fuera-del-hogar-se-dispara
https://www.hostelvending.com/noticias-vending/cuanto-cafe-bebemos-los-espanoles

Siguiendo con el ejemplo, ratificándonos en que somos personas optimistas y que no hay escrito que se precie que no contenga cifras 16.000.000,- de dosis de café y sus aditivos al día sólo fuera de casa, obteniendo 2 céntimos de margen serían 320.000 euros/día, con una cuota de mercado del 1% serían 3.200 euros/día.

¿A que podrían hacer cosas?

¡¡No os vengáis arriba!!, recordad que estamos en el apartado de MUY DIFICIL…, pero NO IMPOSIBLE.
Queda reflexionar si vale la pena asumir como propio este reto, pensando como siempre hacemos, en el futuro de nuestras hijas e hijos. Tengamos en cuenta que “la vida es aquello que te pasa mientras estas ocupado haciendo otros planes” (John Lennon) y que “tarde o temprano todo llega” (Lo decimos todas y todos).
No olvidaros que este guiso llamado “RETO A LA DI-SI” está en el horno precalentando, que hay que condimentarlo con todos los ingredientes que podamos aportar (No decimos queramos aportar) y que una vez listo, si queremos comerlo hay que subirle la temperatura, ir preparando la mesa para que juntas y juntos, somos una asociación, podamos empezar a comer.